El Kit Digital ha sido una gran oportunidad para miles de pequeñas empresas, autónomos y comercios. Gracias a esta ayuda, muchos han podido tener por primera vez una página web profesional sin hacer una gran inversión.
Pero, pasado el entusiasmo inicial, cada vez veo con más frecuencia el mismo patrón: muchas de esas webs del Kit Digital no están cumpliendo su función.
Y no hablo de detalles estéticos. Hablo de problemas que afectan directamente a la imagen del negocio, a las ventas e incluso a la propiedad de la propia página web.
Una web no consiste solo en «tener una web»
Hay empresas que recibieron una página prácticamente vacía: textos genéricos, fotografías de banco de imágenes y una estructura estándar que podría servir para cualquier negocio.
La web existe, sí.
Pero no transmite quién eres, no explica por qué deberían elegirte a ti y, en muchos casos, tampoco está pensada para aparecer en Google.
Es como abrir un local precioso en una calle sin salida.
El problema de las plantillas del Kit Digital
Muchos agentes digitalizadores han tenido que gestionar cientos o miles de proyectos en muy poco tiempo. Eso ha industrializado el proceso: misma plantilla, mismos bloques, mismos textos adaptados a toda velocidad y muy poca personalización.
El resultado suele ser una web que funciona técnicamente, pero que no ayuda al negocio a crecer.
Una página puede verse moderna y, aun así, estar perdiendo oportunidades de venta cada día.
Cuando descubres que la web no era tan tuya
Otro problema habitual aparece cuando termina el periodo obligatorio del Kit Digital.
Algunos propietarios descubren entonces que, para mantener su página publicada, deben seguir pagando una cuota mensual elevada. En otros casos, si deciden cambiar de proveedor, les comunican que la web desaparecerá o que no pueden llevársela.
Esto genera mucha frustración, y es más habitual de lo que parece.
Cada caso depende del contrato firmado, pero conviene tener siempre claro quién es el propietario real de la web, del dominio, del alojamiento y de los contenidos. Si tienes dudas sobre esto, es de las primeras cosas que reviso cuando alguien me pide una auditoría.
Una web puede funcionar… y aun así estar mal hecha
Hay errores mucho más difíciles de detectar a simple vista:
- Páginas lentas
- Formularios que apenas reciben consultas
- Textos que nadie encuentra en Google
- Menús confusos
- Información importante escondida
- Llamadas a la acción inexistentes
- Falta de estrategia de contenidos
Todo eso hace que una web exista, pero no trabaje para el negocio. Una página web debería ser una herramienta comercial que genere confianza y facilite que un cliente potencial contacte contigo.
¿Merece la pena rehacer la web desde cero?
No siempre.
En muchas ocasiones la base ya está creada y basta con revisar la estructura, mejorar los textos, reorganizar la información, optimizar la velocidad, trabajar el SEO y corregir los errores de usabilidad.
Es mucho más rentable mejorar una web existente que empezar completamente de nuevo. Antes de tomar cualquier decisión, conviene analizar qué está fallando realmente.
Si tienes dudas sobre tu web del Kit Digital, pide una segunda opinión
Muchas veces basta una revisión objetiva para detectar problemas que llevan meses pasando desapercibidos.
Puede que todo esté correcto. O puede que con pequeños cambios la página empiece a generar muchas más oportunidades de negocio.
Si tu web fue creada con el Kit Digital y sientes que no representa a tu empresa, que no está dando resultados, o simplemente tienes dudas sobre cómo se hizo, puedo ayudarte a revisarla.
No se trata de venderte una web nueva si no hace falta. Se trata de analizarla con criterio, explicarte qué funciona, qué no, y proponerte soluciones realistas para que tu página empiece a cumplir el objetivo para el que fue creada: ayudar a hacer crecer tu negocio.
Pide tu auditoría web gratuita y descubre en 10 minutos si tu web del Kit Digital te está haciendo perder clientes.
¿Necesitas ayuda con tu SEO local o con el diseño de tu web? Trabajo con pequeños negocios de Donostia / San Sebastián y toda la zona para que su web deje de ser un escaparate vacío y empiece a generar clientes.
